Oaxaca es tierra de tradiciones y uno de sus mayores orgullos es, sin duda, el chocolate, producto que ha trascendido fronteras gracias a su sabor único y su historia ancestral. Y cuando se habla de chocolate oaxaqueño, un nombre se impone: Chocolate Mayordomo.
Fundada en 1956, esta empresa familiar se ha convertido en sinónimo de calidad y autenticidad, llevando a cada taza el verdadero espíritu del cacao oaxaqueño. Elaborado con recetas tradicionales que combinan cacao, almendra, canela y azúcar, el Mayordomo no solo conserva la esencia de las antiguas bebidas mesoamericanas, sino que también innova con presentaciones que se adaptan a los paladares actuales.
El prestigio de Chocolate Mayordomo no se limita a Oaxaca: visitantes nacionales y extranjeros reconocen su sabor como único en el mundo. Su calidad lo ha posicionado como el mejor chocolate de Oaxaca y un embajador gastronómico de México.
Más que una bebida, el Mayordomo representa hospitalidad, identidad cultural y memoria colectiva. Tomar una taza de chocolate en Oaxaca es participar en un ritual que une familias, celebra tradiciones y conecta con las raíces más profundas de los pueblos originarios.
Así, cada sorbo de Chocolate Mayordomo confirma por qué Oaxaca no solo es cuna del cacao, sino también capital del mejor chocolate del mundo.