El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) implementó una serie de medidas obligatorias para contener el gasto y optimizar el uso de sus recursos, ante la situación financiera que enfrenta el organismo.
De acuerdo con un oficio fechado el 21 de mayo, las áreas de finanzas y administración instruyeron a las unidades del instituto a reforzar los controles sobre diversos servicios y adquisiciones, con el objetivo de reducir costos operativos.
Entre las principales disposiciones destaca la revisión exhaustiva de las prescripciones para el servicio de oxígeno domiciliario, la indicación de limitar al mínimo indispensable los traslados de pacientes y la restricción de compras emergentes de medicamentos que no cuenten con una justificación debidamente sustentada.
Las medidas también buscan fortalecer la supervisión del gasto en las distintas áreas del instituto y priorizar únicamente las adquisiciones consideradas esenciales para la atención médica y la operación de los servicios.
El documento establece que estas acciones son de cumplimiento obligatorio para las áreas administrativas y forman parte de la estrategia del IMSS para racionalizar el ejercicio de los recursos públicos.



