La inflación general de México se aceleró en septiembre, aunque poco menos de lo esperado, mientras que el índice subyacente continuó moderándose, reforzando la expectativa de que el Banco de México mantendría sin cambios la tasa clave de interés durante algún tiempo.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) avanzó a un 3.45% interanual, frente al 3.26% registrado hasta agosto, según datos divulgados el jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Analistas consultados por Reuters anticipaban una tasa del 3.47%.
En cambio, la inflación subyacente, seguida de cerca por el banco central, disminuyó por octavo mes consecutivo para ubicarse en un 3.75%, su menor nivel desde marzo de 2025. Aún así, se mantuvo en la parte alta del rango objetivo oficial del 3%, con un margen de un punto porcentual.
Las cifras se conocieron horas antes de que Banco de México publique la minuta de más reciente reunión, en la que dejó estable la tasa referencial en un 6.50%, en una decisión unánime, y señaló que hacia adelante no tendría que reaccionar mecánicamente a los incrementos previstos por la Reserva Federal.
Analistas esperan que Banxico, como también es conocida la autoridad mexicana, conserve el costo de los créditos en su nivel actual hasta finales del próximo año, según las encuestas más recientes.
En términos mensuales, los precios al consumidor aumentaron un 0.42%, mientras que el índice subyacente subió un 0.20%, impulsado por un alza del 0.14% en los precios de las mercancías y de un 0.26% en los servicios.
Los mayores aportes al alza provinieron del jitomate, la cebolla y el gas LP doméstico. En contraste, la papa y otros tubérculos, los servicios profesionales y los paquetes de internet, telefonía y televisión de paga ejercieron presión a la baja.



