La mañana de ayer el periodista Francisco Alejandro Leyva Aguilar, una noticia que ha provocado consternación entre colegas, amigos, lectores y radioescuchas que durante años siguieron su trabajo y sus análisis sobre la vida pública de Oaxaca.
Alejandro Leyva construyó una trayectoria periodística caracterizada por la independencia, la crítica y el compromiso con la libertad de expresión. Durante décadas ejerció el periodismo en distintos medios de comunicación, consolidándose como una voz reconocida por su capacidad de análisis y por su disposición permanente a cuestionar al poder, sin importar quién lo ejerciera.
A lo largo de su carrera se desempeñó como director general de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión (CORTV) y posteriormente continuó su labor informativa desde espacios independientes. En los últimos años mantuvo una presencia constante a través de su columna «El Zumbido del Moscardón», donde abordaba temas relacionados con la política, la transparencia, la seguridad y el gobierno, siempre desde una perspectiva crítica y argumentada.
Pero su legado va más allá del análisis político. Alejandro Leyva fue también un promotor de la lectura y del pensamiento crítico. Convencido de que los libros son una herramienta para comprender mejor la realidad, compartía recomendaciones literarias y reflexiones en diversos espacios de comunicación.
Uno de ellos fue «Lecturas que Despiertan», cápsula que formó parte de Despierta Oaxaca, donde cada semana invitaba a la audiencia a acercarse a nuevas obras, autores e ideas. Ayer se transmitió una nueva entrega de ese espacio; nadie imaginaba que horas después tocaría recordarlo a través de una semblanza y no de una nueva recomendación literaria.
Quienes trabajaron con él destacan su disciplina, su pasión por el periodismo, su generosidad para compartir conocimientos y su convicción de que la información es una herramienta fundamental para la construcción de una sociedad más crítica y participativa.
Hoy no solo se despide a un periodista. Se despide a un compañero, a un amigo y a un hombre que creyó profundamente en la fuerza de las palabras, las ideas y el conocimiento. Su ausencia deja un vacío difícil de llenar, pero su legado permanecerá en sus textos, en sus análisis, en las lecturas que compartió y en la memoria de quienes encontraron en su trabajo una invitación permanente a reflexionar.
Desde Despierta Oaxaca expresamos nuestras condolencias a su familia, amistades y seres queridos.
Gracias por tu amistad, por tus enseñanzas y por tu voz.
Hasta siempre, Alejandro Leyva Aguilar. Descansa en paz.


