En Oaxaca de Juárez, la figura del cronista municipal mantiene un rol específico dentro del registro y la interpretación de la vida pública. Desde 2016, esa responsabilidad recae en Jorge Bueno Sánchez, quien asumió el cargo tras el fallecimiento del historiador Rubén Vasconcelos Beltrán.
Se trata de un nombramiento de carácter permanente, poco común en un entorno institucional marcado por cambios frecuentes. Esta continuidad ha permitido que su trabajo se mantenga a lo largo de distintas administraciones, dando seguimiento a procesos sociales, culturales y urbanos en la capital oaxaqueña.
Bueno Sánchez es ingeniero de formación por el Instituto Politécnico Nacional. Su llegada al ámbito de la crónica no fue directa, sino a través de la gestión cultural. Previamente dirigió la Casa de la Cultura Oaxaqueña y participó en proyectos vinculados a la promoción artística y patrimonial.
Además de su función institucional, ha desarrollado trabajo como articulista, conferencista y autor. Entre sus publicaciones se encuentran textos centrados en historia local, tradiciones y relatos, con un enfoque en la recopilación y sistematización de información que forma parte de la memoria colectiva.
También ha tenido participación en redes de cronistas a nivel estatal y nacional, lo que amplía su intervención más allá del ámbito local y lo integra a espacios donde se discute la construcción de memoria pública en el país.
En sus trabajos aborda temas como la transformación urbana, los cambios en los barrios, el impacto de la actividad turística y la evolución de las festividades tradicionales. Estos elementos aparecen de forma recurrente en sus análisis sobre la ciudad.
A casi una década de haber asumido el cargo, su labor se ha centrado en documentar y dar seguimiento a los cambios que atraviesa Oaxaca de Juárez desde distintos ámbitos.


