Aunque en México la población vive más años que hace tres décadas, especialistas advierten que esto no se traduce necesariamente en una mejor calidad de vida. Investigaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México señalan que persisten importantes brechas en el acceso y la calidad de los servicios de salud, lo que impacta directamente en el bienestar de la población.
Expertos destacan que existen diferencias marcadas entre regiones y entre hombres y mujeres, lo que refleja inequidades tanto en cuánto se vive como en las condiciones en las que se llega a la vejez. A pesar de contar con sistemas de salud, estos no han logrado reducir las desigualdades, debido a limitaciones estructurales en la atención médica.
Además, alertan sobre el incremento de muertes por causas externas como la violencia, así como el aumento de enfermedades transmisibles en los últimos años. En contraste, aunque han disminuido ligeramente las enfermedades no transmisibles como el cáncer y los padecimientos cardiovasculares, estas siguen siendo las principales causas de muerte en el país.
De acuerdo con los especialistas, México también enfrenta una alta tasa de mortalidad por causas evitables, lo que evidencia la necesidad de aplicar políticas públicas más focalizadas, que respondan a las condiciones específicas de cada región.
El llamado es claro: no basta con vivir más años, sino garantizar que esos años se vivan con salud y en condiciones dignas.



