Ciudad de México.- Millones de usuarios en México reportaron fallas en el funcionamiento de Facebook e Instagram durante este jueves, situación que impidió a muchas personas cargar contenido, actualizar publicaciones o interactuar con normalidad dentro de ambas plataformas.
De acuerdo con cifras difundidas durante una conversación radiofónica, alrededor de 93.5 millones de usuarios de Facebook y 53.6 millones de usuarios de Instagram en México experimentaron algún tipo de afectación derivada de la interrupción del servicio.
La falla generó una ola de reportes en otras plataformas digitales y puso nuevamente en evidencia el papel que las redes sociales desempeñan en la vida cotidiana, tanto para actividades personales como laborales.
Actualmente, los usuarios destinan en promedio una hora con tres minutos diarios a Instagram y una hora con un minuto a Facebook, lo que refleja la relevancia que ambas aplicaciones tienen en los hábitos digitales de millones de personas.
Durante una entrevista, el especialista en tecnología Emilio Saldaña, conocido como “Pizu”, explicó que estos servicios operan mediante una compleja infraestructura tecnológica distribuida por regiones, por lo que las fallas no necesariamente afectan a todos los países de la misma manera.
Según detalló, la interrupción registrada tuvo un mayor impacto en México debido a que los sistemas que soportan el funcionamiento de las plataformas se encuentran segmentados geográficamente para administrar de mejor manera el tráfico global de usuarios.
Esta situación explicaría por qué algunos países reportaron problemas de acceso mientras que en otros el funcionamiento de las plataformas permaneció prácticamente normal.
Aunque el servicio comenzó a restablecerse gradualmente horas después, el incidente volvió a abrir el debate sobre la dependencia que existe actualmente de las redes sociales para la comunicación, el entretenimiento, la información e incluso diversas actividades económicas.
Especialistas señalan que detrás de cada publicación, mensaje o historia existe una amplia red de servidores y centros de datos cuya operación permite mantener conectados a miles de millones de usuarios en todo el mundo.
Cuando alguno de estos sistemas presenta fallas, incluso por periodos cortos, el impacto puede sentirse de manera inmediata entre millones de personas que utilizan estas plataformas como parte de su vida diaria.



