Un equipo de investigadores de la Universidad de Adelaida, en Australia, desarrolló un nuevo diseño de sensores cuánticos que podría mejorar la detección de campos magnéticos extremadamente débiles y contribuir al avance de la medicina y las tecnologías de comunicación.
El descubrimiento se centra en dispositivos conocidos como SQUID, considerados entre los detectores de campos magnéticos más sensibles que existen. Estos instrumentos tienen aplicaciones potenciales en el estudio de la actividad cerebral y en equipos especializados de diagnóstico médico.
Hasta ahora, uno de los problemas de estos dispositivos era identificar con precisión cuándo un campo magnético alcanza un valor de cero, sin reducir su sensibilidad.
Los científicos encontraron una solución mediante un nuevo diseño de circuitos superconductores que permite superar esa limitación sin recurrir a estructuras excesivamente complejas.
Los resultados fueron comprobados experimentalmente y publicados en la revista Physical Review Applied.
Aunque todavía se requieren nuevas pruebas antes de llevar esta tecnología al mercado, los investigadores consideran que podría contribuir al desarrollo de equipos médicos más sensibles y sistemas de medición mucho más precisos.



