Unos 500 migrantes iniciaron una caminata desde Tapachula, Chiapas, para denunciar la lentitud en los procesos migratorios y pedir que se les permita trasladarse a otras regiones del país.
El grupo partió la noche del martes desde esta ciudad fronteriza con Guatemala, donde miles de personas permanecen varadas ante la falta de documentos y opciones de empleo.
Los migrantes señalan que sin papeles no pueden trabajar ni avanzar, lo que los mantiene en condiciones precarias. Muchos han intentado regularizar su situación sin éxito, tanto en México como mediante mecanismos para solicitar ingreso a Estados Unidos.
Aunque estas caravanas continúan en el sur del país, ahora suelen ser más pequeñas y ya no buscan necesariamente llegar a la frontera norte, sino encontrar mejores oportunidades dentro de México.
Durante el recorrido, autoridades federales y locales han acompañado al grupo sin intentar detenerlo.
En paralelo, el gobierno federal anunció acciones para impulsar la inclusión laboral de migrantes en estados del sur, como Chiapas, Tabasco, Campeche y Quintana Roo.
Sin embargo, organizaciones civiles advierten que persisten abusos, como cobros de hasta 40 mil pesos por trámites que deberían ser gratuitos, además de mayores riesgos por el reforzamiento de la seguridad en la región.
Este hecho ocurre en un contexto en el que, tras la caída del flujo migratorio en 2025, comienzan a observarse posibles cambios en la tendencia.



