Un caso de extrema violencia sacudió a Shreveport, donde un hombre asesinó a ocho menores —siete de ellos sus propios hijos— y dejó a dos mujeres gravemente heridas, en hechos ocurridos la mañana del domingo en dos viviendas distintas.
Autoridades locales identificaron al agresor como Shamar Elkins, quien murió tras una persecución policial luego de robar un vehículo a punta de pistola. De acuerdo con la policía, el ataque inició antes del amanecer, cuando el sujeto disparó contra una mujer en una primera vivienda y posteriormente se trasladó a un segundo domicilio donde perpetró el crimen.
Las víctimas mortales, cuyas edades oscilaban entre 1 y 12 años, fueron localizadas dentro de la casa, mientras que uno de los menores fue hallado sin vida en el techo, presuntamente tras intentar escapar. Las dos mujeres heridas, entre ellas la madre de algunos de los niños, permanecen en estado crítico.
El vocero policial, Chris Bordelon, señaló que se trata de un caso de violencia doméstica y reconoció que la magnitud del hecho ha impactado incluso a los propios cuerpos de seguridad. Las autoridades indicaron que el agresor tenía antecedentes, incluyendo una detención en 2019 por un caso relacionado con armas de fuego.
De acuerdo con testimonios de familiares, el atacante atravesaba un proceso de separación con su esposa y existían conflictos previos entre ambos. La pareja tenía hijos en común, y otros menores eran producto de una relación distinta, pero todos se encontraban reunidos en una de las viviendas al momento del ataque.
El caso ha sido catalogado como uno de los tiroteos más letales en Estados Unidos en los últimos años. Autoridades locales y estatales mantienen abiertas las investigaciones, mientras analizan las escenas del crimen y recaban evidencia para esclarecer completamente lo ocurrido.
Funcionarios como el alcalde de la ciudad, Tom Arceneaux, y el jefe de policía, Wayne Smith, expresaron consternación ante la tragedia, calificándola como una de las más graves en la historia reciente de la comunidad.
La policía estatal de Luisiana se ha sumado a las investigaciones, al tiempo que se solicitó la colaboración ciudadana para aportar información que contribuya al esclarecimiento del caso.
El hecho ha generado una fuerte conmoción en la comunidad, donde líderes religiosos y vecinos ya organizan vigilias y acciones de apoyo para las familias afectadas.



