En el municipio de Juchitán de Zaragoza han sido identificadas al menos cuatro células dedicadas a la extorsión, las cuales actualmente se disputan el control de esta actividad ilícita en la zona.
De acuerdo con reportes, estos grupos surgieron tras la fragmentación de una organización criminal que operaba previamente en el municipio, lo que ha derivado en una mayor competencia entre bandas y, con ello, un incremento en los niveles de violencia.
Esta disputa ha sido señalada como uno de los factores detrás de diversos hechos delictivos, incluidos homicidios recientes registrados en Juchitán, una de las localidades con mayor incidencia en la región del Istmo de Tehuantepec.
En un inicio, estas células se dedicaban principalmente al traslado de personas migrantes y a su posterior extorsión; sin embargo, ante la disminución del flujo migratorio, la extorsión directa a comerciantes, transportistas y población en general se consolidó como su principal fuente de ingresos.
Actualmente, esta práctica delictiva no solo se mantiene en Juchitán, sino que también muestra señales de expansión hacia otros municipios cercanos, lo que ha generado preocupación entre habitantes de la región.
La presencia de múltiples grupos operando de manera simultánea ha complicado el panorama de seguridad, al generar confrontaciones constantes por el control territorial y de las actividades ilícitas.



